D.O.

Voy andando por las calles para desgastarlas un poco
pero el tiempo se detiene en cada estación
devolviéndome el reflejo intacto de la novedad.

No es una cuestión de nostalgia, ni de guetos, ni de banderas.

Es cuestión de saber llevar el andar extranjero
como quien al son de una música exótica
mueve naturalmente las caderas
traduciendo los modismos si hace falta

pero con el respeto que merece la denominación de origen.

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